Departamento de Medio Oriente
Artículos
Alianzas y desafíos del Golfo Pérsico hacia su transición energética: oportunidades para Colombia
Mariette Lorduy Pulido
Este artículo analiza cómo los países del Golfo están impulsando estrategias para diversificar sus economías, transitando de una alta dependencia del petróleo hacia el desarrollo de energías renovables. Este proceso cobra especial relevancia en un contexto de cambio climático, donde un aumento global de 1,5 °C hacia 2050 podría traducirse en incrementos de hasta 4 °C en los Estados del Golfo Pérsico. Bajo este escenario, se proyecta que, en algunos casos, las temperaturas máximas durante el verano podrían superar los límites considerados adecuados para la vida humana.
Sin embargo, las economías como la de Arabia Saudita continúan siendo altamente dependientes de los combustibles fósiles: en 2020, el país se posicionaba como el cuarto mayor consumidor de petróleo a nivel mundial y el sexto en consumo de gas natural (Walsh, 2023). Esta dualidad plantea interrogantes clave sobre la viabilidad, velocidad y profundidad de la transición energética en la región.
En este contexto, surge una oportunidad estratégica para fortalecer la colaboración entre Colombia y los países del Golfo en materia de energías renovables, promoviendo el intercambio de conocimiento, inversión y desarrollo tecnológico que contribuya a una transición energética más sostenible y diversificada en ambas regiones.
Las consecuencias climáticas derivadas de la explotación de hidrocarburos han puesto de manifiesto que la búsqueda de soluciones eficaces requiere una respuesta coordinada a nivel internacional. En este contexto, el Acuerdo de París marcó un hito al establecer como objetivo limitar el calentamiento global a 1,5 °C. Sin embargo, durante la COP28, celebrada en Dubai, el balance global evidenció que, aunque se han logrado algunos avances, estos siguen siendo insuficientes para cumplir con las metas propuestas, lo que resalta la urgencia de adoptar políticas más ambiciosas y efectivas.
En línea con este desafío, varios países del Golfo Pérsico han comenzado a asumir compromisos orientados a acelerar la transición energética. Durante la COP28, líderes de la región respaldaron iniciativas que apuntan al inicio del fin de la era de los combustibles fósiles, promoviendo el desarrollo de energías limpias y la diversificación de sus matrices energéticas. Este proceso no solo responde a presiones ambientales, sino también a la necesidad de adaptarse a un modelo económico global cada vez menos dependiente del petróleo.
No obstante, persisten importantes contradicciones. Arabia Saudita, por ejemplo, ha planteado como meta generar el 50 % de su electricidad a partir de energías renovables para 2030. A pesar de ello, tanto este país como otros Estados del Golfo continúan entre los mayores emisores de CO₂ del mundo. Qatar encabeza la lista con aproximadamente 35,59 toneladas per cápita, una cifra significativamente superior a la de países como Alemania, donde las emisiones rondan las 8,09 toneladas por persona (Walsh, 2023). Esta aparente paradoja refleja las tensiones entre los objetivos de sostenibilidad y la dependencia estructural de los ingresos derivados de los hidrocarburos.
Según Mohammad Al-Saidi (Walsh, 2023), profesor e investigador del Centro de Desarrollo Sostenible de la Universidad de Qatar, la transición energética en la región no responde únicamente a consideraciones ambientales, sino también a una estrategia económica orientada a maximizar el valor de las reservas de hidrocarburos mediante su exportación. En este sentido, la transición no implica un abandono inmediato del petróleo, sino una reconfiguración de su papel dentro de las economías del Golfo.
A este panorama se suman factores geopolíticos que han evidenciado históricamente la vulnerabilidad del mercado energético global. El estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte de petróleo, ha sido escenario de tensiones desde hace décadas. Durante la guerra entre Irán e Irak (1980-1988), los ataques a buques petroleros pusieron en evidencia los riesgos asociados a esta dependencia, lo que llevó a Arabia Saudita a desarrollar infraestructuras alternativas como el oleoducto Este-Oeste hacia el puerto de Yanbu, en el Mar Rojo. En la actualidad, ante nuevas tensiones en la región, la diversificación de rutas y fuentes energéticas vuelve a posicionarse como una prioridad estratégica.
En este contexto internacional, Colombia ha comenzado a posicionarse como un actor emergente en la transición energética. Durante el gobierno de Gustavo Petro, se ha impulsado una agenda orientada al desarrollo de energías renovables, lo que ha llevado al país a buscar alianzas estratégicas con Estados del Golfo Pérsico. A través del Ministerio de Minas y Energía, en octubre de 2025, Colombia firmó un Memorando de Entendimiento con el Ministerio de Energía de Arabia Saudita, estableciendo un marco de cooperación de cinco años, renovable, enfocado en áreas como hidrógeno limpio, energías renovables, eficiencia energética, captura y almacenamiento de carbono, así como digitalización e innovación tecnológica en el sector energético.
De manera complementaria, Colombia y Emiratos Árabes Unidos han suscrito acuerdos orientados a fortalecer la cooperación energética, con énfasis en la producción, uso y almacenamiento de hidrógeno de bajas emisiones, así como en el desarrollo de energías renovables no convencionales, incluyendo energía solar, eólica tanto terrestre como offshore, geotermia y biomasa. Asimismo, estas iniciativas contemplan el impulso a la movilidad sostenible basada en energías limpias.
A pesar de los esfuerzos por reducir la dependencia del petróleo, los Estados del Golfo Pérsico continúan basando gran parte de sus economías y en algunos casos también su consumo interno en los hidrocarburos. Esta dependencia no solo los expone a los efectos del cambio climático, sino también a las tensiones geopolíticas que caracterizan la región, lo que ha puesto en evidencia la necesidad estratégica de diversificar sus fuentes energéticas.
En este contexto, la transición hacia energías renovables no responde únicamente a una agenda ambiental, sino a un imperativo económico y de seguridad. Este proceso abre una ventana de oportunidad para países como Colombia, que buscan avanzar en su propia transición energética. El fortalecimiento de las relaciones bilaterales con los Estados del Golfo puede facilitar el acceso a inversión, tecnología y cooperación estratégica, para generar un beneficio mutuo.
Referencias
BBC News Mundo (11 de abril del 2026). ¿Por qué el Golfo Pérsico tiene más petróleo y gas que cualquier otro lugar en la tierra? BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/c33lp05xr1vo
Gaviria, N. (27 de julio del 2022). Colombia y Emiratos Árabes firman un acuerdo para fortalecer capacidades en energía. La República. https://www.larepublica.co/economia/colombia-y-emiratos-arabes-firman-acuerdo-para-fortalecer-capacidades-energeticas-3411922
Ministerio de Minas y Energía (29 de octubre de 2025). Colombia y Arabia Saudita firman alianza estratégica para impulsar la transición y seguridad energética. Ministerio de Minas y Energía. https://www.minenergia.gov.co/es/sala-de-prensa/noticias-index/colombia-y-arabia-saudita-firman-alianza-estrategica-para-impulsar-la-transicion-y-seguridad-energetica/
Martin, N. (27 de abril del 2026). El bloqueo de Ormuz impulsa rutas alternativas para el crudo. DW. https://www.dw.com/es/el-bloqueo-del-estrecho-de-ormuz-impulsa-rutas-alternativas-para-el-crudo/a-76956050
Ruiz, C. (27 de junio del 2024). El ambivalente compromiso verde de los Países del Golfo Pérsico. Universidad de Navarra. https://www.unav.edu/web/global-affairs/el-ambivalente-compromiso-verde-de-los-paises-del-golfo Walsh, A. (21 de noviembre del 2023). Los países del Golfo se preparan para la era postpetróleo. DW. https://www.dw.com/es/los-pa%C3%ADses-del-golfo-se-preparan-para-la-era-pospetróleo/a-67513493
