30 de julio: “Día Mundial contra la Trata de Personas”.

Desde 2014, el 30 de julio de cada año, se conmemora el “Día Mundial contra la Trata de Personas”, por iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) adoptada mediante la Resolución A/RES/68/192 de la Asamblea General[1]La misma establece que la trata de personas continúa siendo una grave problemática a nivel global, a pesar de las medidas llevadas adelante en los ámbitos nacionales, regionales e internacionales. En tal sentido, la Resolución reafirma las acciones implementadas por la ONU y propone una serie de medidas para reforzar la lucha contra esta práctica. Dicho accionar se vincula directamente con el cumplimiento del Objetivo 5 de la Agenda 2030 aprobada en el año 2015, para lograr la equidad de género; el cual contiene entre sus metas, la eliminación de todas las formas de violencia contra mujeres y las niñas, incluidas la trata y la explotación sexual.

Entre las medidas propuestas en el marco de la Resolución, se encuentran los tratados de extradición, asistencia judicial, acuerdos bilaterales y multilaterales y programas de cooperación internacional para dar cumplimiento al “Protocolo de las Naciones Unidas para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños”, aprobado en el año 2000 (comúnmente llamado “Protocolo de Palermo”)[2]. Éste último reviste una gran importancia, ya que funciona como la base de referencia de los marcos normativos regionales y nacionales en materia de trata de personas.

Consecuentemente, nuestro país sancionó en el 2008 la Ley N° 26.364 de “Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas”, la cual muestra un claro alineamiento con la tipificación establecida en el Protocolo de Palermo. Esta norma fue modificada en el año 2012 por la Ley N° 26.842, que establece la creación del Consejo Federal de la Lucha contra la Trata y la Explotación de las Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas. El Consejo tiene como objetivo dar seguimiento a todos los temas vinculados a la ley, mediante una compleja red de articulación entre representantes de los tres poderes del Estado, el Instituto Nacional de la Mujer, organizaciones de la sociedad civil y distintas organizaciones internacionales (OIM, OIT, ONU Mujeres). 

 El avance legal en la materia en nuestro país, impactó de lleno en la elaboración e implementación de diferentes medidas de política exterior, entre las que se encuentran diferentes acuerdos bilaterales, mesas de género y trata en comités de integración de frontera y el reconocimiento del gobierno estadounidense, que elevó a la Argentina a nivel 1 de la escala TIER internacional[3].

Regionalmente, nuestro país -a cargo de la presidencia pro témpore del Mercosur durante el primer semestre del 2019- llevó adelante en junio del corriente año, la XIII Reunión de Ministras y Altas Autoridades de la Mujer (RMAAM), donde se establecieron varios compromisos para avanzar en la lucha contra la trata de personas. Como ejemplo, podemos mencionar el intercambio de los puntos focales de trata y protocolos de atención a las víctimas regionales, la reedición de la campaña “Mercosur Libre de Trata”, y la elaboración de un proyecto de “Reconocimiento Regional Mutuo de Medidas de Protección para Mujeres víctimas de violencia”.

En este contexto, es necesario señalar que, si bien las disposiciones internacionales, regionales o nacionales, sumado a la implementación de diferentes políticas públicas, han logrado avances significativos en la materia, aún mantienen importantes deudas con los feminismos y estudios de géneros.

Como lo demuestran los datos del último “Informe Global sobre Trata de Personas 2018” de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC)[4], más del 70% de las víctimas de trata de personas son mujeres y niñas.  En lo que respecta a mujeres adultas, el 83% son víctimas de trata con fines de explotación sexual, el 13% para la realización de trabajos forzados y el 4% por otras razones.

Por tal motivo, consideramos fundamental abordar las circunstancias objetivas, estructurales e históricas afianzadas en las sociedades y en las estructuras estatales patriarcales, que permiten que dicha explotación siga reproduciéndose.

Enfrentar una problemática tan compleja requiere, en primer lugar, generar cambios culturales de fondo, donde se institucionalice la perspectiva de género en un Estado mayoritariamente masculinizado; demostrando más compromiso con la sanción y represión de todos/as los/as actores involucrados en cada etapa del circuito de la trata. Estos cambios precisan, asimismo, vincular la violencia sexual con otros tipos de violencia-como la racial o la de clase-a la hora de pensar y planificar las leyes y las políticas públicas destinadas a la prevención, rescate y asistencia a las víctimas de la trata.

En segundo lugar, se vuelve necesario promover la concientización para no seguir tolerando la violencia contra las mujeres, jóvenes, y niñxs y la mercantilización de sus cuerpos. En tercer lugar, la complejidad del tema requiere superar la concepción binaria de género, la cual deja de lado a las disidencias afectadas por el fenómeno, dejándolos/las por fuera de los datos oficiales, entre otras cuestiones.

Por todo esto, desde el CEGRI consideramos que es imprescindible continuar trabajando por una verdadera transformación social y cultural en la cual se propicie, fundamentalmente, la equidad de género(s), el respeto por los derechos humanos de todas las personas y una vida sin ninguna forma de explotación o esclavitud. 

[1] Asamblea General de Naciones Unidas. 2013. Resolución A/RES/68/192. Recuperado de: https://undocs.org/es/A/RES/68/192

[2] El Protocolo forma parte de la “Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional”. Recuperado de : https://www.unodc.org/documents/treaties/UNTOC/Publications/TOC%20Convention/TOCebook-s.pdf

[3] Dicho reconocimiento no es casual, consideramos importante analizarlo a la luz de las nuevas relaciones que mantienen actualmente el gobierno argentino y el estadounidense en temas de seguridad. Para más información ver: https://www.argentina.gob.ar/noticias/maximo-reconocimiento-internacional-la-argentina-por-su-lucha-contra-la-trata

[4] Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. 2019. Informe Global de Trata de Personas 2018. Recuperado de: https://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/glotip/2018/GLOTiP_2018_BOOK_web_small.pdf


Florencia Fantín
Mariana Jacques
Florencia Cadario
Integrantes
Centro de Estudios en Género(s) y Relaciones Internacionales
IRI- UNLP

 

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