El significado de Europa

El significado de Europa

Hoy se cumplen setenta y un años de la célebre “Declaración Schuman”. En efecto, el día 9 de mayo del año 1950 la misma fue adoptada por el entonces Ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Robert Schuman, y este hecho trascendente se erigió en el punto de partida de la actual Unión Europea, y es por ello que en dicha fecha se conmemora el “Día de Europa”

Ciertamente, se puede decir que ese día se plantó la semilla que con el tiempo se transformó en el frondoso y fructífero árbol que hoy con sus veintisiete Estados miembros es la Unión Europea. Pero no sólo ello, en la mencionada Declaración también se conformó el ADN de la nueva criatura.

Por ello, es interesante recordar algunos de los párrafos más relevantes, que aluden a los principios y valores esenciales que debe seguir, mantener y desarrollar la Unión. Decía la Declaración Schuman:

“Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho. La agrupación de las naciones europeas exige que la oposición secular entre Francia y Alemania quede superada, por lo que la acción emprendida debe afectar en primer lugar a Francia y Alemania”. De este párrafo se puede extraer el principio de “solidaridad”.

“El Gobierno francés propone que se someta el conjunto de la producción franco alemana de carbón y de acero a una Alta Autoridad común, en una organización abierta a los demás países de Europa”. En este otro párrafo se señala el principio de “apertura”.

“La puesta en común de las producciones de carbón y de acero garantizará inmediatamente la creación de bases comunes de desarrollo económico, primera etapa de la federación europea, y cambiará el destino de esas regiones, que durante tanto tiempo se han dedicado a la fabricación de armas, de las que ellas mismas han sido las primeras víctimas”. Este párrafo alude a los principios de “desarrollo económico” y “unidad”.

“La solidaridad de producción que así se cree pondrá de manifiesto que cualquier guerra entre Francia y Alemania no sólo resulta impensable, sino materialmente imposible. La creación de esa potente unidad de producción, abierta a todos los países que deseen participar en ella, proporcionará a todos los países a los que agrupe los elementos fundamentales de la producción industrial en las mismas condiciones y sentará los cimientos reales de su unificación económica”. En este párrafo se hace referencia a los principios de “paz” e “integración”, y se reitera el de “apertura”.

“Mediante la puesta en común de las producciones básicas y la creación de una Alta Autoridad de nuevo cuño, cuyas decisiones obligarán a Francia, Alemania y los países que se adhieran, esta propuesta sentará las primeras bases concretas de una federación europea indispensable para la preservación de la paz”. En este párrafo se hace alusión al principio de “supranacionalidad” y se reiteran los principios de “paz” y “unidad”.

Sin dejar de tener en cuenta los principios mencionados, los principales objetivos que perseguía en ese momento la propuesta que contenía la Declaración Schuman eran fundamentalmente la paz, la distensión, la reconstrucción y la reconciliación en Europa. Por tal motivo, la clásica rivalidad entre Francia y Alemania se tenía que eliminar, y ambos países debían convertirse en el eje sobre el cual se vertebraría la integración europea, que estaría abierta a los demás países del continente que desearan sumarse a la iniciativa. Era indispensable pacificar y democratizar a los Estados Nacionales, y conjurar su exacerbado nacionalismo que ya había causado la gran tragedia de dos guerras mundiales que se habían originado precisamente en Europa.

Por lo tanto, la primera acción a realizar debía tener como objetivo un aspecto limitado pero decisivo para esa época, tal como lo era la producción franco alemana de carbón y acero, elementos básicos para el desarrollo de la industria pesada y en especial la de los armamentos, por lo que se estaban fusionando intereses fundamentales.

La propuesta que contenía la Declaración Schuman fue inmediatamente aceptada por el canciller de la República Federal de Alemania, Konrad Adenauer. Luego, el 20 de junio de 1950 se llevó a cabo una Conferencia Intergubernamental en París, a la que además de los representantes de Francia y Alemania, se sumaron los de Bélgica, Holanda, Luxemburgo e Italia. Posteriormente, el 18 de abril de 1951 se firmaba el Tratado de París que creaba la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), base a partir de la cual se iba a dar inicio a la construcción del proceso de integración europeo, y nacía de este modo la primera organización internacional supranacional de la historia.

Las vicisitudes vividas en estos setenta y un años por el proceso de integración europeo fueron muchas, con sus claros y oscuros, con sus avances y retrocesos, en un escenario mundial que ha cambiado mucho y que es muy distinto al que existía a comienzos de la década de los años cincuenta del siglo pasado. Entonces, cabe preguntarnos, ¿ha cambiado sus principios y valores esenciales la Unión Europea?, ¿cuándo hablamos de la Unión Europea a qué nos estamos refiriendo?, en definitiva, ¿qué significa hoy la Unión Europea para el mundo?

A ello se puede responder con certeza que la Unión Europea ha mantenido en todo este tiempo sus principios y valores esenciales, y que en la actualidad significa principalmente: paz, democracia, diálogo, estado de derecho, derechos humanos, protección del medio ambiente, supranacionalidad, desarrollo, solidaridad y multilateralismo.

Quienes compartimos tales principios y valores celebramos con gran alegría y satisfacción un nuevo aniversario de la Unión Europea.

Juan Carlos Pérsico
Coordinador
Departamento de Europa
IRI – UNLP

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