* El abandono de la reunificación coreana: la nueva doctrina de Corea del Norte y el regreso de la tensión en Asia Oriental
Stefano Boubeta[1]
En mayo de 2026, Corea del Norte dio uno de los pasos políticos más importantes desde el fin de la Guerra Fría: eliminar oficialmente de su Constitución toda referencia a la reunificación con Corea del Sur. La decisión, impulsada por el régimen de Kim Jong-un, formaliza una transformación doctrinaria que ya venía desarrollándose desde 2024, cuando Pyongyang comenzó a definir al Sur como un “Estado hostil” y “enemigo principal”. (Swissinfo, 2024)
Durante décadas, incluso en los momentos de mayor tensión militar, ambos Estados mantuvieron la idea de pertenecer a una misma nación -amparados en los lazos históricos, culturales, idiomáticos e idiosincráticos- a partir de la promoción de los valores y la ética Hongik-Ingan (One Korea Global Campaign, 2017). Sin embargo, la reciente reforma constitucional norcoreana rompe definitivamente con esa lógica histórica y consolida una visión basada en la confrontación permanente, la disuasión militar y la separación absoluta entre ambas Coreas.
La división de la península coreana constituye uno de los principales legados de la Guerra Fría. Desde el armisticio de 1953, Corea del Norte y Corea del Sur permanecen técnicamente en guerra por tres cuestiones: 1) el gobierno surcoreano nunca suscribió el acuerdo de cese del fuego. 2) no se avanzó en un tratado de paz formal. 3) “el armisticio no reconoció a las dos Coreas como Estados soberanos separados y ambas, en sus respectivas Constituciones, siguen reclamando a día de hoy como suyo el territorio íntegro de la península” (Amerise, 2023).
Incluso el régimen norcoreano, pese a su histórica hostilidad hacia Seúl, mantuvo en su discurso oficial referencias a la “unidad nacional” y a la eventual reunificación del Estado coreano, amparado en el tercer punto. No obstante, esta narrativa comenzó a modificarse progresivamente en los últimos años. A partir de 2024, Kim Jong-un endureció significativamente su posición hacia el sur, afirmando que la reunificación ya no era posible, ordenando incluso la demolición de símbolos vinculados a la reconciliación intercoreana, como el “Monumento de las Tres Cartas para la Reunificación Nacional”.
La reforma constitucional presentada este mes institucionaliza definitivamente el cambio político. La nueva Carta Magna elimina cláusulas históricas que afirmaban que Corea del Norte buscaba “lograr la unificación de la patria” y redefine al país como un Estado completamente separado del Sur. Asimismo, incorpora delimitaciones territoriales explícitas y fortalece -aún más- el rol de Kim Jong-un como máxima autoridad sobre el aparato militar y nuclear. (DW, 2026).
Este cambio posee múltiples implicancias estratégicas para la región. En primer lugar, demuestra que Pyongyang abandonó cualquier expectativa de acercamiento político con Seúl y pasó a priorizar una lógica de supervivencia estatal basada exclusivamente en la disuasión militar. Para el régimen norcoreano, Corea del Sur ya no representa una población “hermana” bajo influencia extranjera, sino un Estado rival alineado militarmente con los Estados Unidos, al cual ve como una amenaza a sus intereses vitales.
Esta transformación también se vincula con el contexto geopolítico global. La creciente rivalidad entre el propio Estados Unidos y China convirtió nuevamente a Asia Oriental en uno de los principales escenarios de competencia internacional. En este marco, Corea del Norte se posiciona como un actor clave para Beijing, ya que opera como espacio de contención frente a la presencia militar estadounidense en la región, tal como lo fue durante toda la Guerra Fría.
Al mismo tiempo, el régimen norcoreano profundizó su vinculación con Rusia a través del Tratado de Asociación Estratégica Integral, firmado en junio de 2024, en medio de la guerra en Ucrania (Kyoung Chang, 2025). La cooperación militar y política entre estos dos países se intensificó gracias al envío de armamento y soldados. Actualmente más de 14.000 soldados han combatido en suelo ucraniano y aproximadamente 6.000 coreanos han muerto. (DW, 2026)
Este posicionamiento del régimen norcoreano se basó en el pragmatismo por 3 razones: 1) buscó contrarrestar las sanciones económicas que se mantuvieron por el fracaso de la cumbre de Hanoi de 2019 entre Kim Jong-un y Donald Trump. 2) la propia Corea del Norte intentó evitar el aislamiento, conformando un bloque antioccidental emergente junto a Rusia y China. 3) El combate en Ucrania le sirvió al ejército norcoreano para “adecuar” sus tropas a conflictos modernos y tener acceso a material bélico, prometido por Vladimir Putin en su alianza estratégica.
Además, la nueva doctrina norcoreana también tiene consecuencias directas sobre la seguridad regional. Kim Jong-un ordenó reforzar las unidades militares desplegadas sobre la frontera sur y transformar la línea divisoria con Corea del Sur en una “fortaleza inexpugnable” (RFI. 2026). A su vez, exigió modernizar las capacidades militares norcoreanas adaptándolas a las nuevas formas de guerra contemporánea, incluyendo drones, guerra electrónica y ataques de precisión -en cierto modo enfatizado por las experiencias vividas en Ucrania-.
Este escenario incrementa significativamente el riesgo de escalada militar en la península coreana. La desaparición de la narrativa de reunificación reduce los espacios de diálogo político y fortalece una lógica basada exclusivamente en la confrontación estratégica. Como consecuencia, Corea del Sur reforzó aún más su cooperación militar con Estados Unidos y profundizó los ejercicios conjuntos de defensa -como el Freedom Shield 26- alimentando un nuevo ciclo de acción y reacción entre ambas Coreas. (Molina, 2026)
La cuestión nuclear continúa siendo el principal elemento de tensión. Corea del Norte considera que su arsenal constituye la principal garantía de supervivencia frente a cualquier intento de intervención extranjera. Sin embargo, el fortalecimiento de sus capacidades militares genera preocupación tanto en la península como en Japón, aumentando el riesgo de una carrera armamentística regional.
Más allá del aspecto militar, la decisión norcoreana posee una dimensión profundamente simbólica y política. El abandono constitucional de la reunificación implica el fracaso definitivo de una de las últimas narrativas heredadas del siglo XX. Por primera vez desde la creación de ambos Estados, Corea del Norte reconoce institucionalmente que no existe un destino compartido con Corea del Sur.
Bibliografía
Amerise, A. (2023) Por qué las dos Coreas siguen técnicamente en guerra 70 años después de la firma del cese al fuego. BBC. https://www.bbc.com/mundo/articles/c2eg96vgd1mo
DW (2026) Corea del Norte borra de su Constitución la unión con el Sur. https://www.dw.com/es/corea-del-norte-elimina-en-su-constituci%C3%B3n-las-referencias-a-la-unificaci%C3%B3n/a-77060955
DW (2026) Kim Jong-un afirma que seguirá apoyando políticas de Rusia. https://www.dw.com/es/kim-jong-un-afirma-que-seguir%C3%A1-apoyando-pol%C3%ADticas-de-rusia/a-76946985
Kyoung Chang, H. (2025) Why Is North Korea Strengthening Its Military Alliance with Russia? Italian Institute for International Political Studies. https://www.ispionline.it/en/publication/why-is-north-korea-strengthening-its-military-alliance-with-russia-212596
Molina, E. (2026) Corea del Sur y Estados Unidos acuerdan cooperar en temas clave de la alianza por el ‘interés mutuo de seguridad’. Agencia de noticias Yonhap. https://sp.yna.co.kr/view/ASP20260512000800883
One Korea Global Campaign. (2017) Promoción de la ética de Hongik Ingan. https://1dream1korea.com/es/promoting-the-ethic-of-hongik-ingan/
RFI (2026) El líder norcoreano insta a los militares a convertir la frontera sur en una «fortaleza inexpugnable». https://www.rfi.fr/es/m%C3%A1s-noticias/20260518-el-l%C3%ADder-norcoreano-insta-a-los-militares-a-convertir-la-frontera-sur-en-una-fortaleza-inexpugnable
Swissinfo (2024) La Constitución de Corea del Norte define al Sur como Estado «hostil». https://www.swissinfo.ch/spa/la-constituci%C3%B3n-de-corea-del-norte-define-al-sur-como-estado-%22hostil%22/87747091
[1] Licenciado en Relaciones Internacionales (UNSAM). Asistente académico del CARI. Fundador del panorama universal.