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India ante la guerra contra Irán: diplomacia pragmática y reorientación de prioridades externas

Contexto

Las relaciones entre la India y la República Islámica de Irán se nutren de históricos vínculos producto de un legado milenario como áreas de civilización persa e indostánica, espacios culturales permeables, porosos, que abrieron y ampliaron a lo largo de centurias intercambios comerciales, influencias de credos religiosos, y flujos migratorios. Interacciones socio-culturales vigentes hasta la trágica partición fronteriza impuesta por parte de Gran Bretaña a la India luego del fin de la Segunda Guerra Mundial producto del caprichoso trazado de la Línea Radcliffe en agosto de 1947, proceso que fracturó la continuidad geográfica preexistente entre India e Irán borrando fronteras comunes para dar paso al surgimiento de Pakistán.

Sin embargo, antes de la imposición de fronteras rígidas, creencias, cosmovisiones y valores nutrieron los intercambios entre ambos espacios de cultura-civilización. Al respecto, según expresa la página de la Embajada de la India en Teherán, exploraciones históricas han determinado profundas conexiones milenarias, citando como ejemplo, la figura del Surya iraní (dios del sol) también venerado por los antiguos reyes indios. El sistema de cuatro yugas (eras cíclicas de la cosmología hindú que describen la decadencia moral y espiritual del mundo), se asemeja a la doctrina de las cuatro eras que existía en la antigua Persia. Siguiendo la línea histórica, también los persas al igual que los indios, creían que el mundo estaba dividido en siete regiones o karshvar (keshvar en persa moderno significa país).

En el plano de conexiones religiosas, el budismo impregnó y consolidó su influencia en la provincia de Jorasán, este de Irán, gracias a los emperadores Kushana (s I-III d.c) promotores del Budismo en dichas regiones.[1] Conexiones fácticas y simbólicas que aún perviven, por ejemplo, en expresiones de arte religiosos como el templo hindú ubicado en la ciudad iraní de Bandar Abbas y el Centro Cultural Indio en Teherán fundado en 2013 y luego renombrado Centro Cultural Swami Vivekananda (SVCC) en 2018.[2]

Importante es destacar la relevancia del Islam en India y su representatividad socio demográfica. El Islam es la segunda religión del país con un 14,2% de fieles que adhieren en su mayoría a la corriente sunita y cuyas comunidades se encuentran particularmente concentradas en los estados de Jammu y Cachemira; minorías que, por su representatividad numérica, la ubican en el tercer lugar a nivel mundial y, más importante aún, según el India´s 2026 demographic outllok, es la religión de más rápido crecimiento en India por lo que su población alcanzaría los 215 millones de personas en 2026.[3] No obstante, pese a la adhesión a la línea moderada islámica, la convivencia entre el Hinduismo (mayoritario) y el Islam ha demostrado ser traumática adoptando formatos de violencia religiosa tanto a nivel local como nacional; escenario que, durante la última deécada, ha sido en parte impulsado por la vigencia de la Hindutva.

Relaciones políticas: diplomacia pragmática

India e Irán establecieron relaciones diplomáticas mediante la firma del Tratado de amistad el 15 de marzo de 1950. Sin embargo, emergentes tensiones modelaron los vínculos entre ambas entidades políticas durante la Guerra Fría bajo la influencia de la competencia estratégica sub regional e India, no alineada y cercana a la ex URSS, ante un Irán bajo dominio de la dinastía Pahlevi y bajo la tutela de Estados Unidos por ser considerado un actor clave para la estabilidad subregional  y favorable a sus intereses en tanto capaz de ejercer control sobre el Estrecho de Ormuz, pasaje vital para garantizar los flujos de petróleo -barato- hacia economías occidentales. No obstante, durante este período de Guerra fría, como productor de gas y petróleo y aún con intervalos críticos como el de 1979 producto de la revolución iraní, el embargo petrolero y la Guerra con Irak (1981-1988), Irán fue un importante proveedor de energía para la India.

Tras el fin de la Guerra Fría en el marco de la distensión global, su importancia en la estabilidad sub regional, la importancia que para India adquiría atenuar factores de radicalización religiosa y el inicio de reformas económicas que demandarían mayor consumo de energía, la India impuso un enfoque pragmático a sus relaciones con Irán considerando su rol como proveedor de energía, su ubicación como nodo de rutas comerciales que conectan India con Asia Central y Afganistán y un socio en la lucha anti terrorista en su flanco occidental (Afganistán y Pakistán). Para convalidar esta línea de pensamiento-acción en política exterior, desde comienzos del siglo XXI ambos países han firmado diversos acuerdos de cooperación, entre los que se suelen destacar la  Declaración de Teherán (abril de 2001) y la Declaración de Nueva Delhi (2003) que profundizaron las relaciones bilaterales respondiendo en los hechos a una estrategia de largo plazo concebida por el ex primer ministro de la India Atal Bihari Vajpayee (BJP) y cuya concreción residiría en el impulso de proyectos sobre energía, infraestructura, conectividad, seguridad, comercio y lucha contra el terrorismo.[4] India e Irán son miembros de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y, mientras Irán forma parte del TNP, India y Pakistán permanecen fuera del acuerdo.

Estas negociaciones fueron complementadas por sucesivas visitas de alto nivel como las realizadas por el presidente iraní Seyyed Mohammad Khatami, la del primer ministro Shri Narendra Modi a Irán en mayo de 2016 oportunidad en la que ambos gobiernos emitieron una Declaración Conjunta titulada “Conexión Civilizacional, Contexto Contemporáneo” y firmaron el Acuerdo Trilateral sobre Comercio, Transporte y Tránsito entre India, Irán y Afganistán. Posteriormente, en 2018, durante la visita del presidente iraní Hassan Rouhani ambos gobiernos emitieron otra declaración conjunta titulada “Hacia la Prosperidad a través de una Mayor Conectividad”. Intentando integrar a Irán a mecanismos multilaterales de consulta y consenso, la India como miembro pleno del BRICS desde 2009 alentó el ingreso de Irán a dicho foro, suceso acontecido en 2024 durante la 16.ª Cumbre celebrada en Kazán (Rusia). Ambos países, además, han establecido diversos Mecanismos Consultivos Bilaterales en diferentes niveles, destacándose la Reunión del Comité Conjunto (JCM), Consultas entre Ministerio de Relaciones Exteriores (FOC), Consultas sobre Seguridad a nivel de Asesores de Seguridad Nacional y reuniones del Comité Consular Conjunto (JCCM).

En el plano de los intercambios económicos, Irán ocupa una posición relativamente baja en la matriz comercial general de India. En el período 2024-25, las exportaciones de India a Irán ascendieron a 1.240 millones de dólares, mientras que las importaciones fueron de 440 millones de dólares, lo que elevó el comercio bilateral total a 1.680 millones de dólares (-8,89%), según datos del Ministerio de Comercio.

Y sobre avances bilaterales en planes sobre conectividad con el fin de promover el comercio bilateral, dotar a Irán de facilidades de acceso al mercado indio de gas y petróleo y contrarrestar la creciente influencia sub regional de China a través del proyecto de Ruta de la Seda terrestre y marítima, el proyecto más importante ha sido el compromiso de inversiones indias en el puerto iraní de Chabahar, proyecto que ha entrado en pausa básicamente por incidencia de presiones estadounidenses sobre New Delhi.[5]

Asimismo, en particular durante el último quinquenio, se verifica la disminución de importaciones de energía por parte de la India de origen iraní.

Importaciones indias de petróleo desde Irán, en miles de millones de dólares. Ministerio de comercio de la India, 2026

En lo referente al programa de nuclearización iraní, la India ha expresado su oposición al mismo adhiriendo a la postura americana a fin de evitar penalizaciones económicas y ante la inconveniencia de coexistir con otro vecino nuclearizado que, incluso, recibe apoyo político, diplomático, tecnológico y militar por parte de China. Sosteniendo una posición basada en propios intereses, en 2025 la India adoptó una «posición neutral» ante el ataque a instalaciones nucleares iraníes por parte de Israel.

En este orden, la reorientación de prioridades en política exterior bajo el liderazgo del premier Modi derivó en la formalización de acuerdos económicos, tecnológicos y defensa con Israel al mismo tiempo que India ampliaba vínculos económicos con economías del Golfo. El primer ministro Narendra Modi visitó Israel a finales de febrero de 2026 para elevar la relación a una Asociación Estratégica Especial y los lazos de Nueva Delhi con países del Golfo se han ampliado gracias al incremento de importaciones energéticas posibilitando así diversificar riesgos de provisión. La moderación adoptada por India ante los ataques combinados estadounidenses e israelíes sobre Irán resultó en la flexibilización de las penalizaciones arancelarias impuestas por Estados Unidos y la autorización para importar mayor cantidad de crudo ruso por parte de New Delhi. [6]

Conclusiones

La persistencia de una política exterior por parte de la India que equilibre estables relaciones con Irán en tanto sostiene un creciente alineamiento con Estados Unidos y aliados de Oriente Medio forma parte de una estrategia general de posicionamiento global y subregional guiada por el principio de autonomía estratégica.

Las presiones económicas estadounidenses y la necesidad de contar con Estados Unidos como aliado ante la creciente amenaza china han rebajado la importancia de sostener estrechos vínculos con Irán. Las importaciones de petróleo y gas de la India desde Irán prácticamente se redujeron a cero después de 2019 y proyectos comerciales y de infraestructura previstos por el gobierno indio mediante inversiones han sido abandonados o demorados.

Las respuestas y declaraciones por parte de la India en el seno de un BRICS dividido por los ataques contra Irán, también expresan pragmáticamente la coincidencia con la línea crítica que Washington aplica respecto a Irán y su rol desestabilizador en Oriente Medio.

Lía de la Vega
Secretaria
Sergio Cesarín
Integrante
Cátedra de India
IRI-UNLP

Referencias

[1] Véase https://www.indianembassytehran.gov.in/eoithr_pages/MTc,

[2] Véase https://es.irancultura.it/turismo/atracciones/atracciones-Hormozg%C3%A1n/Templo-hind%C3%BA/)

[3] Véase https://indiadatamap.com/2025/12/31/projections-for-indias-muslim-population/.

[4]The New Delhi Declaration, 2003, https://www.mea.gov.in/other.htm?dtl/20182/The+Republic+of+India+and+th

[5]The caspian port, https://caspianpost.com/iran/india-freezes-funding-for-iran-s-chabahar-port-in-2026-budget, 5 de febrero de 2026.

[6]India and the Middle East War:
Growing Pressure, Limited Options, Sandeep Bhardwaj, ISAS Brief, en https://www.isas.nus.edu.sg/papers/india-and-the-middle-east-war-growing-pressure-limited-options/,  9 March 2026.