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La trinchera nos mantiene unidas

La destrucción de los programas de género en Argentina no es una anomalía, no es un simple ajuste presupuestario, sino un reflejo de lo que sucede a nivel global. Estamos ante un avance internacional reaccionario que se identifica en la «ideología anti-género», el caballo de batalla para deslegitimar a las instituciones democráticas. Convencen a “scrolleadores” seriales con lemas rápidos (de baja reflexividad) de bienestar inmediato si se regresa a un pasado medieval glorioso con mujeres sometidas, como propone el actual presidente interino de Perú, desconociendo cualquier compromiso internacional contraído en Belém do Pará.

En este contexto, la agenda Mujeres, Paz y Seguridad (MPS) se encuentra bajo asedio. Mientras la ONU redacta resoluciones y normativas, los movimientos de ultraderecha internacional financian proyectos y narrativas que presentan la protección de las mujeres como un «ataque a la familia tradicional». Argentina parece el experimento exitoso de esa narrativa, que desmantela la institucionalidad no por falta de fondos, sino por una convicción ideológica que busca restaurar jerarquías rancias que creímos superada, con un fuerte backlash en los derechos de las mujeres y sectores vulnerables de la sociedad.

A nivel internacional, la «derechización» trae consigo el retorno a un realismo más ortodoxo. La seguridad se imprime como control territorial y de los cuerpos en su versión más cruda, como vimos recientemente en los bombardeos sobre escuelas en Irán (donde ya EE.UU. ni siquiera argumenta excusas).

En un balance en lo que va del 2026, el mundo es más hostil para las mujeres, al menos, por estas razones globales:

  1. El repliegue de los fondos internacionales destinados a situaciones de equidad de género y mitigación de la pobreza: Los donantes tradicionales están retrocediendo ante la presión de gobiernos conservadores, dejando a las ONG y OSC[1] locales sin el oxígeno financiero necesario para suplir la ausencia del Estado en su rol de protector de la ciudadanía.
  2. La criminalización del activismo: Se señalan a las organizaciones de la sociedad civil y las movilizaciones feministas como «enemigos del orden» impuesto por el Estado. La concepción de seguridad desconoce la Seguridad Humana.
  3. La debilidad de la Resolución 1325: La agenda MPS está siendo vaciada. Esto lo observamos en un amplio espectro, desde el desfinanciamiento de Planes de Acción Nacional (PAN), la incorporación “numérica” de mujeres en mediaciones y escenarios de mantenimiento de paz y posconflicto (que aún es muy bajo), hasta el fenómeno de larga data de gobiernos que se autoproclaman como “amigables con el género” donde su participación es sólo un «lavado de cara» (pinkwashing) mientras en sus políticas domésticas cierran los refugios para víctimas de trata o violencia doméstica.

En concreto, el desmantelamiento de los programas de género en el país no son sólo una tragedia local; es un mensaje para el resto de la región. En Argentina el movimiento feminista y las asociaciones de mujeres no solo luchan contra el hambre o la violencia, luchan contra una corriente global que intenta convencer a la sociedad de que la igualdad es un lujo, un gasto o, peor aún, una amenaza, donde se disuelven los valores de solidaridad y cuidado del otro.

A modo de cierre, resulta pertinente señalar que el 2026 nos encuentra en una trinchera. Mientras el mundo gira hacia un conservadurismo que utiliza la nostalgia de un pasado patriarcal para ganar elecciones, Argentina lidera esa carrera, convertido en un lacayo lobotómico. La situación de las mujeres en Argentina hoy es el espejo donde podrían reflejarse algunas democracias regionales si no se entiende que el ataque a los programas de género es, en realidad, un ataque al núcleo mismo de los derechos, que no solo perjudica a las mujeres sino a todos. La pregunta ya no es cuánto se ha destruido, sino cuánto estamos dispuestas a ceder, qué tanto podremos organizarnos para evitar que el retroceso no sea irreversible.

Mariel R. Lucero
Integrante
Centro de Estudios en Género(s) y Relaciones Internacionales (CeGRI)
IRI-UNLP

Referencias

[1] Organizaciones de la Sociedad Civil.